
“La amistad es mi pasión”
Simón Bolívar creía en la amistad como un sentimiento muy puro; mejor
dicho, como una de las más nobles pasiones. Esto lo demostró en la
práctica, de la manera más viva. A los amigos de la infancia y de la
juventud fue agregando otros que aparecieron en el sendero de su vida:
el marqués del Toro, Alejandro de Humboldt, Amado Bonpland,
Alejandro Dehollain, Antonio Nicolás Briceño, José Rafael Revenga, José
Angel Álamo, Lino Gallardo, Cristóbal Mendoza, Fernando Peñalver, José
Laurencio Silva, Pedro Briceño Méndez, Robert Wilson, Rafael Urdaneta,
Antonio José de Sucre, Carlos Soublette, Bartolomé Salom, Alejandro
Petión, Luis Brión, abate De Pradt, José Ignacio Abreu y Lima, Joaquín
Mosquera, José Rafael Arboleda, Andrés y Diego Ibarra, Robert
Sutherland, Juan de Francisco Martín, José María Vargas, Juan
Pavageau, José María Carreño, Joaquín de Mier, Antonio Leleux,
Alejandro Próspero Reverend, y algunos más a quienes Simón Bolívar
prodigó sus sentimientos fraternales.
El propio Libertador define la amistad de la manera más diáfana. A
Leandro Palacios le escribe (16 de mayo de 1817): “La amistad es mi
pasión”. Fue con motivo de enviar un mensaje a sus antiguos
compañeros que permanecían dispersos en el extranjero. Bolívar los
invitaba a regresar a la patria, pidiéndole a Palacios que les dijera que él
seguía siendo el mismo: “Diles que la amistad tiene en mi corazón un
templo y un tribunal, a los cuales consagro mis deberes, mis
sentimientos y mis afectos. Por último, diles que la amistad es mi pasión
y que, por consiguiente, ellos son los objetos que ocupan mi alma y mis
sentidos”.
dicho, como una de las más nobles pasiones. Esto lo demostró en la
práctica, de la manera más viva. A los amigos de la infancia y de la
juventud fue agregando otros que aparecieron en el sendero de su vida:
el marqués del Toro, Alejandro de Humboldt, Amado Bonpland,
Alejandro Dehollain, Antonio Nicolás Briceño, José Rafael Revenga, José
Angel Álamo, Lino Gallardo, Cristóbal Mendoza, Fernando Peñalver, José
Laurencio Silva, Pedro Briceño Méndez, Robert Wilson, Rafael Urdaneta,
Antonio José de Sucre, Carlos Soublette, Bartolomé Salom, Alejandro
Petión, Luis Brión, abate De Pradt, José Ignacio Abreu y Lima, Joaquín
Mosquera, José Rafael Arboleda, Andrés y Diego Ibarra, Robert
Sutherland, Juan de Francisco Martín, José María Vargas, Juan
Pavageau, José María Carreño, Joaquín de Mier, Antonio Leleux,
Alejandro Próspero Reverend, y algunos más a quienes Simón Bolívar
prodigó sus sentimientos fraternales.
El propio Libertador define la amistad de la manera más diáfana. A
Leandro Palacios le escribe (16 de mayo de 1817): “La amistad es mi
pasión”. Fue con motivo de enviar un mensaje a sus antiguos
compañeros que permanecían dispersos en el extranjero. Bolívar los
invitaba a regresar a la patria, pidiéndole a Palacios que les dijera que él
seguía siendo el mismo: “Diles que la amistad tiene en mi corazón un
templo y un tribunal, a los cuales consagro mis deberes, mis
sentimientos y mis afectos. Por último, diles que la amistad es mi pasión
y que, por consiguiente, ellos son los objetos que ocupan mi alma y mis
sentidos”.
1 comentario:
Excelente pensamiento de nuestro libertador.
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